Un grupo de 34 ciudadanos dominicanos fue devuelto a su país de origen tras ser interceptado por la Guardia Costera de los Estados Unidos mientras intentaban llegar a Puerto Rico. Los migrantes viajaban en una embarcación rudimentaria y sobrecargada a través del Pasaje de la Mona, una ruta marítima de alta peligrosidad. En total, el operativo de rescate asistió a 51 personas, ya que junto a los dominicanos viajaban 17 ciudadanos haitianos. El contingente repatriado a la República Dominicana estaba integrado por 30 hombres, dos mujeres y dos menores de edad.
Procedimientos tras el rescate
Tras la interceptación en alta mar y la evaluación médica de los pasajeros, el guardacostas estadounidense trasladó al grupo hacia el puerto de San Pedro de Macorís. Allí, los adultos fueron entregados a la Armada de la República Dominicana para los procesos legales correspondientes. Por su parte, los dos menores de edad fueron puestos bajo la custodia del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI), conforme a los protocolos de protección infantil vigentes para garantizar su bienestar y seguimiento sociofamiliar.
Riesgos en el Canal de la Mona
El comandante Matthew Pinhey, de la Guardia Costera, enfatizó que estas travesías exponen a los viajeros a condiciones extremas, utilizando naves que carecen de equipos de salvamento y que suelen estar sobrecargadas. Las autoridades han intensificado la vigilancia aérea y naval en la zona, advirtiendo que el Pasaje de la Mona presenta corrientes fuertes y cambios climáticos repentinos que dejan a las embarcaciones a la deriva ante cualquier avería o falta de combustible. La operación fue coordinada por la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional de San Juan, que integra agencias federales y locales para combatir la migración irregular en el Caribe.